domingo, 5 de julio de 2015

ELLAS HICIERON HISTORIA


A la izquierda, fresco en la Capilla Sixtina del Vaticano sobre la creación de Eva, de Miguel Ángel.
A la derecha, tablilla sumeria, MS503, que recoge el mito de la creación del mundo.
“La historia es la esencia de innumerables biografías”, escribía Thomas Carlyle. Y la Historia no es sólo el relato de grandes hazañas, inventos, obras o pensamientos de los hombres, en ella se encuentran insertas muchas, me atrevería a decir muchísimas mujeres, que han sido relegadas a un segundo plano, cuando no olvidadas, en la “historia oficial”, por esa absurda discriminación basada en el sexo, y la manipulación o falsa interpretación de la creencia de que la mujer fue creada a partir del hombre. En su exilio en Babilonia, los rabinos judíos accedieron a las obras escritas de los sumerios, relatos que ya debían de conocer desde sus orígenes cananeos en tiempos de Abraham, y de ellas tomaron, copiando aquellos mitos para convertirlos en su Torah. Los sumerios utilizaban la escritura cuneiforme para redactar sus textos, grabados en tablillas de barro, y en dicha escritura algunas palabras tienen doble significado según aparecen en un lugar u otro del texto. Existe grafía, TI, que puede significar “costilla” o “el poder de crear vida”. Y dicha grafía aparece en el pasaje del “mito de la creación sumerio”, en el que el dios Enki crea a la mujer y al hombre, en el sentido en que a ambos infunde la vida por igual. Mas una traducción ¿errónea?, convirtió a la mujer en un ser subordinado al hombre a partir del cual, según los escritos de los rabinos judíos, había sido formada a partir de una costilla del mismo.
Esa idea dio origen a la manida frase “Detrás de un gran hombre está una gran mujer…” del actor Groucho Marx, cuando la realidad es que “ANTES DE AQUEL GRAN HOMBRE, HUBO UNA GRAN MUJER: SU MADRE”.  
Sí, nuestra sociedad, para ser realmente equitativa, necesita desaprender una suerte de valores asociados al poder masculino y la sumisión femenina (enfatizados por la cultura judeocristiana, además de la clásica).
Fueron las mujeres las primeras agricultoras y recolectoras, mientras los hombres se dedicaban a la caza, y, por tanto, las primeras que investigaron sobre las propiedades de las plantas
Hoy comienzo una serie de entradas, sencillas en su presentación,  con las que quiero rendir un sencillo homenaje a todas aquellas mujeres de las que aprendo, cuando leo sus biografías, sus grandes capacidades de entrega a sus trabajos, sus aficiones, sus ilusiones, sus deseos y sus sueños. En ellas me miro para seguir creciendo como mujer y como madre.
Imagen de Fermina Orduña y el diseño de su invento
Fermina Orduña, la primera española en obtener una patente
Residen­te en Madrid, ella fue la primera mujer española en conseguir una patente el 20 de mayo de 1865, con el número 4.006. Su invento era un carruaje especial para la ven­ta al público de leche de burra, vaca o cabra.
Planos del curioso mueble diseñado y patentado por Candelaria Pérez
Candelaria Pérez,comerciante e inventora
A finales del siglo XIX, las mujeres desarrollaban su invectiva en innovaciones relacionadas con el ámbito doméstico. Candelaria Pérez, una comerciante canaria, en el año 1889, obtuvo una patente para un mueble que combinaba una cama con tocador, lavabo, mesilla de noche, escritorio, bidé y mesa de ajedrez que a la vez servía como mesa para comer.
Algunos de los componentes del “lavadero mecánico” de Eli
Elia Garci-Lara Catalá, inventora del primer tren de lavado
En 1890, la valenciana Elia Garci-Lara Catalá patentó un “lavadero mecánico para ropa de uso”. Consistía en un sistema que primero clasificaba la ropa según diversos criterios (clientes, categoría, género, empleo o grado de suciedad) para, a continuación, proceder al prelavado, colada mediante el empleo de lejía, lavado con jabón, aclarado, escurrido a través de un hidro-extractor centrífugo, secado al aire libre o con aire caliente procedente de una estufa, para acabar con el planchado, plegado y prensado de la ropa seca y limpia
Concepción Aleixandre junto a unos diseños de sus pesarios
Concepción Aleixandre Ballester, una de las primeras médicas españolas
Una de las primeras mujeres españolas licenciadas en Medicina (Universidad de Valencia, 1889). Concepción Aleixandre Ballester perteneció a la Sociedad Ginecológica Española. Desarrolló dos sistemas de pesarios, aparatos que se colocaban en la vagina para corregir el descenso de la matriz. Aunque conocidos desde la antigüedad, la innovación aportada por la doctora Aleixandre a estos instrumentos ginecológicos consistía en estar fabricados enteramente en metal (aluminio y níquel) a diferencia de otros modelos ya en desuso como los de Dumontpallier o Meyer, hechos en caucho o goma blanda y, por ello, más proclives a infecciones.
Doña Angelita y su enciclopedia mecánica
Ángela Ruiz Robles, la española precursora del libro electrónico
“El futuro habla, pero pocos comprenden lo que dice”, es el comienzo de una monografía sobre Ángela Ruiz Robles, nacida en Villamanín (León), en 1895, del matrimonio de Feliciano Ruiz, farmacéutico, con Elena Robles, ama de casa. Estudió magisterio en León y fue allí donde dio sus primeras clases de taquigrafía, mecanografía y contabilidad mercantil. En 1918 obtuvo la plaza de maestra en una aldea próxima a Ferrol, Santa Uxía de Mandia, donde dejó un gran recuerdo entre sus vecinos por su labor docente y su entrega a la misma, que le llevaba a visitar muchos hogares para dar lecciones desinteresadamente. A doña Angelita, como le llamaban sus alumnos, su vocación pedagógica y el entusiasmo por su trabajo le llevaron a escribir varios libros y a desarrollar varios inventos, entre los que se destacan: la máquina taquimecanógrafa, el atlas lingüístico, y, sobre todos ellos, la Enciclopedia Mecánica, considerada como la precursora de los actuales libros electrónicos.
Julia Montousse y su hija, junto a los planos de su diseño de la fregona,
y una imagen de Manuel Jalón quien hoy goza de los “méritos” de considerarse su inventor
Las Julias, verdaderas inventoras de la fregona
Entre los numerosos antecedentes de la fregona hay paten­tes de mujeres como la registrada en 1953 por Julia Mon­tousse Frages y Julia Rodríguez-Maribona. Dos avile­sinas, madre e hija, que inventaron una disposición de cubo, palo y trapo por la que obtuvieron el modelo de utilidad nº 34.262, de título dispositivo acoplable a toda clase de recipientes tal como baldes, cubos, calderos y similares, para facilitar el fregado, lavado y secado de pisos, suelos, pasillos, zócalos y locales en general.  No puede calificarse de otra cosa que de una auténtica fregona muy anterior a la  famosa de Manuel Jalón. Al parecer aquel modelo fue adquirido por Manufacturas Rodex, de Manuel Jalón, con la intención de mejorar un modelo de rodillos que la firma ya comercializaba… buscaba un sistema de escurridor y mopa redondos, y lo consiguió mejorando la invención de la madre y la hija, que habían registrado su ingenio como modelo de utilidad en 1953. Un modelo de utilidad es un tipo de registro que protege modelos con menor rango inventivo que las patentes de invención, y siempre que éste produzca una utilidad, por lo que el invento de la fregona se le adjudica a Manuel Jalón, cuando la realidad es que fueron ellas quienes posibilitaron su creación y desarrollo.
Doctora Margarita Salas
Margarita Salas, la científica más productiva
Nacida en 1938 en Asturias, fue discípula de Severo Ochoa. Sus investigaciones han permitido grandes avances en el campo de la bioquímica y de la biología molecular. Según la publicación “200 años de patentes”: Hasta hoy, la patente más rentable registrada en España es la patente europea nº 90.908.867 obtenida en 1899 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas gracias a un equipo investigador liderado por la bioquímica asturiana Margarita Salas Falgueras. La patente protege una proteína, la DNA polimerasa. Gracias a esta proteína es posible amplificar ADN a partir de cantidades muy pequeñas. Desde su plena explotación, en el año 2003, esta patente ha proporcionado al CSIC casi cuatro millones de euros.
Doctora Celia Sánchez Ramos
Celia Sánchez Ramos, la protectora de la retina
Tras nada más y nada menos que once años de investigación abordada por los expertos en visión de la Universidad Complutense de Madrid, el sueño de Celia Sánchez Ramos es una realidad: han logrado crear las primeras lentes para gafas del mundo que previenen la degeneración de la retina (CSR, iniciales del nombre de su inventora), y que tienen el nombre de su inventora. Las nueve patentes del Método Alta Eficacia, inventado por la investigadora y doctora Celia Sánchez-Ramos, permiten contrarrestar los efectos dañinos de la luz. Se trata de un filtro óptico artificial, eficaz, económico, de fácil implemen­tación y sin efectos secundarios, que además es versátil y se puede incorporar a las distintas superficies transparentes del entorno humano como por ejemplo, lentes de contacto y oftálmicas, toldos y cristales de ventanas o vehículos y otras superficies transparentes, todo ello para favorecer la salud visual. En 2009 obtuvo el galardón de la ONU como la mejor inventora y Medalla de Oro en el Gran Premio Nacional de Invenciones celebrado en Ginebra, por la creación de un dispositivo de reconocimiento mediante análisis de cornea. La mejor invención en el área sanitaria de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) por su dispositivo de reconocimiento de córnea, un paso de gigante en la seguridad, el nuevo invento facilitará la autenticación de la identidad de las personas. Es la primera española que logra el título.

Sybilla Masters y el diseño de su invento
Sybilla Masters, reconocida como la primera inventora estadounidense
Sybilla Masters se convirtió en la primera mujer inventora mujer estadounidense de la historia, sin embargo, de acuerdo con las leyes de la época, su patente para la "limpieza de curado y en las refinerías de maíz creciendo en las plantaciones" fue emitida en nombre de su marido Thomas 'por los tribunales británicos en 1715. Esa era la ley injusta en el momento, las mujeres y las minorías no tenían ningún derecho a poseer patentes. se publicó en nombre de su marido Thomas por los tribunales británicos
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Mary Kies y un modelo de sombrero
 Mary Kies primera mujer norteamericana en conseguir una patente
En 1790 la oficina de patentes abrió sus puertas para que cualquier persona, hombre o mujer, protegiese su invención con una patente; pero en muchos estados las mujeres no podían poseer legalmente una patente independientemente de sus maridos, padres o hermanos por lo que muchos inventos de las mujeres no pudieron ser patentados o aparecen con el nombre de sus maridos. Hasta 1840 solamente fueron publicadas 20 patentes de mujeres. El 15 de mayo de 1809 Mary Dixon Kies se convirtió en la primera mujer estadounidense que obtenía una patente, independientemente de su marido. Natural de Connecticut, Kies inventó un proceso para tejer la paja con la seda, con lo que se convirtió en una gran precursora de la industria del sombrero. Desafortunadamente su patente se perdió en el incendio de la Oficina de Patentes de 1836.
Josephine Cochrane y los planos de su patente
Josephine Cochrane, la inventora del lavavajillas
Aunque su inventó liberó a la mujer de una de las tareas domésticas más pesada, el lavado de la vajilla y los utensilios de la cocina, su idea, en principio, era solamente salvar su costosa vajilla de porcelana china de las continuas roturas que se producían durante su limpieza por parte del personal a su servicio. Mujer emprendedora, pues lo llevaba en su sangre, su padre, John Cochrane,  era ingeniero civil, y su abuelo, John Fitch, inventor y conocido por sus avances en el diseño del barco de vapor. Josephine Cochrane se puso manos a la obra y desarrolló en 1886 una rueda de madera con compartimentos individuales que recibía agua jabonosa de una caldera. Ella comercializó su invención con los propietarios de hoteles, atreviéndose a ir a las reuniones sin la compañía de un esposo, hermano o padre que la escoltara, lo que se consideraba escandaloso en ese entonces y, eventualmente, abrió su propia fábrica.
Tabhita Babbitt y los planos de su sierra circular
Tabhitta Babbitt, creadora de la primera sierra circular
Sarah (Tabhita) Babbitt, había nacido el 9 de diciembre de 1779 en Hardwick, Massachusetts. Ideo una hoja de sierra circular que acopló a la rueca donde ella hilaba. Utilizando el pedal de la misma hizo girar aquella hoja de sierra y el resultado fue que no se perdía ningún movimiento para el corte de la madera, produciéndose el mismo de forma más rápida y la mitad de la mano de obra necesaria para la sierra recta. Poco después, una versión mayor de su prototipo, se instaló en el aserradero de su comunidad. Mejoras en otras herramientas de uso común hoy en día también se le reconocen a ella. Mas igual que aquel prototipo de sierra circular nunca se patentaron. Tabhita falleció sobre el año 1853. Así que, señores, la próxima vez que utilicen una sierra de corte circular, recuerden que han de agradecer a una mujer la comodidad y rapidez en su trabajo.
Stephanie Kwolek en el laboratorio e imagen de un chaleco antibalas
Stephanie Kwolek, descubridora del Kevlar el material que ha salvado muchas vidas
Nacida en New Kensington (Pensylvania), el día 31 de julio de 1923. Desde muy pequeña deseaba ser diseñadora, pero su tendencia a las ciencias y a las matemáticas, le llevó a graduarse en química en 1946. Pronto comenzó a trabajar en la empresa química E. I. Du Pont, sus trabajos de investigación con polímeros le llevó a descubrir, en 1965, un tipo de polímero que producía un material muy resistente. Así consiguió una fibra liviana pero tan fuerte como el acero: el kevlar, cuya patente le fue concedida en 1971. En principio fue utilizado para la fabricación de neumáticos, mas hoy en día, el kevlar, se utiliza en el diseño y fabricación de artículos espaciales, cables submarinos, cascos y frenos de automóviles. Pero su uso más extendido está en la fabricación de chalecos antibalas, utilizados por policías y miembros del ejército de todo el mundo. De esta manara, aunque Stephanie no estudió medicina, ha salvado la vida a una gran cantidad de personas. Falleció el 18 de junio de 2014, tras una intensa vida que le llevó a seguir trabajando para Du Pont a pesar de su retiro en 1971. Su vida como investigadora está jalonada de éxitos y reconocimientos entre los que destacan 17 patentes a su nombre.
Planos de la patente de la máquina heladora de Nancy Johson
Nancy Johson, la inventora de la primera heladora
Aunque el helado ya se había inventado siglo atrás fue gracias a la americana Nancy Johnson y su invento, en 1843, de la heladora eléctrica que este goloso dulce se pudo disfrutar, y vender, de manera masiva. En una época en que las mujeres no eran tomadas en serio como inventoras, durante mucho tiempo Nancy no fue considerada como la verdadera inventora de la heladora y el hecho de que hubiese vendido los derechos de su patente a William Young no ayudó a ese reconocimiento, aunque Young respetó a la inventora comercializando el invento como Johnson Patent Ice Cream Freezer. Un diseño que todavía se utiliza en la actualidad, incluso después de la llegada de las máquinas eléctricas para hacer helados. Gracias, Nancy Johnson. ¡Gracias!

Planos de la patente de la jeringa de Letitia Geer
Letitia Geer y la jeringa
Las inyecciones como las conocemos en la actualidad no serían posibles sin la jeringa hipodérmica inventada por Letitia Geer en 1899, modelo que facilitó considerablemente el proceso, ya que podría ser manipulado con una sola mano.
Elizabeth Magie y los planos de su patente junto a la
imagen de Charles Darrow quien se había apropiado
de su invento
Elizabeth Magie, la creadora del Monopoly
Uno de los más famosos juegos de mesa de todos los tiempos, responsable de interminables horas de sana diversión en familia y discusiones familiares, fue inventado por Elizabeth Magie en 1904 bajo el nombre original de “Landlord's Game”. El juego de Magie era una crítica a las injusticias del capitalismo sin control, lo que fue aún más irónico cuando, 30 años después, Charles Darrow le robó su juego y se lo vendió a Parker Brothers. Al final Magie percibió la cantidad de 500 dólares, por parte de Parker Brothers, por todos los problemas que había pasado con su invento.
Patente del calefactor de Margaret  A. Wilcox sobre la imagen de un coche de aquella época
Margaret A. Wilcox, y el primer calefactor para coches
El primer calentador para coches, el cual llevaba el aire directamente del motor para calentar los pies de los conductores aristócratas del siglo XIX, fue inventado por Margaret A. Wilcox en 1893. Ella también inventó una combinación de lavadora y lavaplatos, que no ha llegado a desarrollarse.
Planos de la patente de la escalera de incendios de Anna Connelly,
e imagen de una escalera de incendios en un edificio
 Anna Connelly, inventora de la escalera de incendios
Anna Connelly inventó la escalera de incendio en 1887 en Filadelfia. Su estructura de metal permitía que fuera fácil incluirla en los edificios nuevos, pero también sumarla a los ya construidos. Su bajo costo y practicidad logró que se expandiera rápidamente en Estados Unidos.
Planos de la patente de la balsa salvavidas de Maria Beasley
sobre una imagen de una balsa moderna
Maria Beasley y la balsa salvavidas
En 1882, Maria Beasley inventó este sistema de escape para las embarcaciones, lo que significó la supervivencia para muchas personas en las grandes tragedias marítimas. Beasley también inventó una máquina para la fabricación de barriles, y eso la convirtió en una mujer muy adinerada.

Martha Coston junto a los planos de su patente de las bengalas
Martha Coston, inventora de las bengalas para señales marítimas
Si se dice que hubo pocas mujeres inventoras en el pasado, una de ellas precisamente destacó en el mundo de la navegación. Fue Martha Coston, quier perfeccionó y patento un sistema para señalizar los barcos por la noche, lo que contribuyó a salvar numerosas vidas en la mar. Aunque, al principio, se dudó de que pudiese tener éxito por el hecho de ser una mujer su inventora, en 1859 fue señalado por la Secretaria de Marina como el mejor sistema de señalización en el mar, considerándolo como necesario para las embarcaciones. Estas señales tricolores y pirotécnicas se han utilizado hasta los tiempos modernos y han servido de base para un sistema de comunicación que incrementa la seguridad en el mar.
Planos de la patente de Sarah Mather e imagen de observación
con periscopio desde un submarino
Sarah Mather y el periscopio
En 1845 la norteamericana Sarah Mather patentó el periscopio, un dispositivo que posibilitaba la observación, desde un submarino, de los barcos que navegaban en superficie. Además permitía determinar la distancia y la posición de los objetos observados desde una posición oculta, que en este caso, era el submarino.
Imagen de Maria Telkes junto a la primera casa
climatizada por medio de energía solar
Maria Telkes, pionera de las energías renovables
La doctora Maria Telkes, física y pionera de la energía solar se asoció con la arquitecta Eleanor Raymond, para construir la primera casa, en 1947, que fue climatizada, totalmente, con energía solar.
Margaret Knight junto a los planos de su patente
y una imagen de la máquina de fabricar bolsas de papel
Margaret Knight, inventora de las bolsas de papel
En 1871, Margaret Knight, recibió la patente para una máquina capaz de producir bolsas de papel de fondo cuadrado, tras una larga batalla legal con Charles Anan, un maquinita que intentó robar su trabajo con el argumento de que una invención tan brillante no podría haber sido desarrollada por una chica. Afortunadamente, aquel caballero, ha sido olvidado por completo por la historia. Además cuando Knight tenía doce años, inventó un mecanismo de seguridad para los molinos de algodón que aún se utiliza en la actualidad.
Alice Parker y el diseño de su sistema de calefacción central
Alice Parker, inventora del sistema de calefacción central
Cada vez que te sientes agradecido porque no tienes que correr alrededor de tu casa en el invierno, agregando desesperadamente más leña a la chimenea individual de cada habitación para contraatacar el frío extremo, piensa en Alice Parker, quien, en 1919, inventó un sistema de calefacción central propulsado por gas. Aunque su diseño particular nunca se fabricó, fue la primera vez que un inventor había considerado utilizar gas natural para calentar una casa particular y además inspiró los sistemas de calefacción central del futuro.
Ada Lovelace
Ada Lovelace, la primera programadora de la historia
Aunque muchas veces no somos conscientes de ello, en nuestra vida estamos rodeados de software. En nuestro coche, en nuestro teléfono portátil, en nuestra televisión, o, incluso, en el sistema de control del ascensor de nuestro edificio se encuentra instalado un software que controla las tareas. Si bien el término software fue utilizado por primera vez por John W. Tukey en 1957, el concepto de “lectura de sucesivas instrucciones” se remonta a la máquina analítica de Charles Babbage en 1822. Pero todo su trabajo no hubiera sido posible sin la colaboración de la primera programadora de la historia: Ada Lovelace.
 
Grace Murray Hopper
Grace Murray Hopper y el software para computadoras
Contralmirante de la marina de los Estados Unidos, la doctora Grace Murray Hopper, también fue una gran científica durante las décadas de 1950 y 1960 fue reconocida por el invento del primer compilador (1952), un programa que traduce las instrucciones con palabras en inglés al lenguaje máquina de un ordenador. Colaboró en el desarrollo del lenguaje de programación Flow-Matic (1957) y el lenguaje de programación COBOL (1959-1961), orientado a los negocios para la primera computadora electrónica comercial. Además fue la primera persona en utilizar el término “bug” (error) para describir una falla en un sistema informático, después de encontrar una polilla real que le estaba causando problemas en su computadora.
 
Doctora  Shirley Jackson 
Shirley Jackson y la tecnología de las comunicaciones
Shirley Jackson fue la primera mujer negra en recibir un doctorado del Instituto Tecnológico de Massachusetts en 1973, concretamente el de física teórica. Mientras trabajaba en “Bell Laboratories”, sus inventos de telecomunicaciones incluyeron la evolución del fax portátil, el teléfono de marcación por tonos, las células solares, los cables de fibra óptica y la tecnología detrás del identificador de llamadas y la llamada en espera.
Imagen de Hedy Lamarr y el plano de uno de sus inventos
Hedy Lamarr, actriz e inventora
Quien fuera una de las mujeres más atractivas de la cinematografía de los años 30 y 40 del siglo pasado, aportó a la sociedad grandes avances en el campo de las comunicaciones inalámbricas. Patentó, durante la Segunda Guerra Mundial, un sistema de comunicaciones secretas para los submarinos, aunque la aplicación del mismo no fue reconocido hasta posteriormente. A la vez desarrolló un sistema de comunicaciones secretas para los torpedos controlados por radio, usando la tecnología de “salto de frecuencia”, aunque de nuevo vio como su tecnología no era aplicada en aquellos momentos. Toda esa tecnología sentó las bases para desarrollo de la tecnología de comunicaciones inalámbricas, desde el Wi-Fi hasta el GPS.

Marie Van Brittan Brown y los planos de su patente
Marie Van Brittan Brown y el circuito cerrado de televisión
El sistema de Marie Van Brittan Brown para la seguridad de circuito cerrado de televisión, patentado en 1969, tenía por objeto ayudar a las personas a afianzar su propia seguridad, dado que la policía tardaba en responder a las llamadas de ayuda en su vecindario de Nueva York. En la actualidad, su invención es la base para los sistemas modernos de CCTV utilizados para la seguridad en el hogar y el trabajo.

Imagen de un antiguo refrigerador
Florencia Parpart y la refrigeradora eléctrica moderna
Florencia Parpart inventó el refrigerador eléctrico moderno en 1914. En 1900, Parpart también recibió una patente por una máquina de limpieza de calles bastante mejorada, la cual negoció y vendió a las ciudades en todo Estados Unidos.

Mary Anderson y la patente de su invento
Mary Anderson y el limpiaparabrisas
Durante un viaje a Nueva York Mary notó que los conductores de coches tenían que abrir las ventanas de sus coches cuando llovía si querían limpiarlas y ver mejor. Ella inventó un dispositivo de brazo que podía ser accionado desde el interior del vehículo mediante una palanca. En noviembre de 1903 y antes de la fabricación del 'modelo A' de Ford, le concedieron a Mary Anderson la primera patente para un dispositivo de limpieza de las ventanillas. Su invención podía limpiar nieve, lluvia, o aguanieve de un parabrisas. En 1916 este invento se convirtió en un elemento estándar en todos los coches americanos.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Patsy Sherman
Patsy Sherman y el protector para tejidos
Patsy Sherman nació en 1930 en Minneapolis y tras su licenciatura comenzó a trabajar en 1952 como investigadora química en la empresa 3M. En 1953, una ayudante en el laboratorio de Sherman derramó algunas gotas de un compuesto experimental en sus zapatillas nuevas. Ninguno de los disolventes lograba limpiar la solución que había quedado impregnada en las zapatillas. Sherman quedó fascinada por este hecho y comenzó a trabajar: un polímero fluoroquímico que, aplicado a las telas, repelía el aceite o el agua. En 1956 el protector de Scotchgard fue lanzado al mercado y la marca de fábrica de Scotchgard ha seguido siendo el líder de mercado desde entonces y nunca ha dejado de llevar a cabo mejoras innovadoras en esa línea de productos. (De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Sally Fox
Sally Fox y el algodón de color
La Revolución industrial produjo un nuevo tipo de telares que necesitaban de un algodón especial y muy resistente por lo que la gran variedad de algodones de diferentes colores y resistencias que hasta entonces existían fueron extinguiéndose dando paso a lo que podemos llamar un monocultivo de algodón blanco. Sally Fox volvió a descubrir una cantidad pequeña de semillas marrones del algodón en 1982. Fox comenzó a  investigar hasta crear un algodón coloreado de fibra larga, comercialmente viable (mejor para los telares de hoy). La invención se llama FoxFibre. En 1989, fundó la Natural Cotton Colours, Inc. Donde Fox continúa investigando.

(De Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
 
Patricia Billings
Patricia Billings y el Geobond
Patricia Billings (nacida en Clinton, Missouri) ha inventado una de las sustancias más revolucionarias y potencialmente provechosas de la industria moderna: un material de construcción que es indestructible e incombustible. Estudió arte en Tejas y durante años se dedicó a la escultura. A finales de los años 70 una de sus obras de yeso cayó y se rompió. Teniendo en cuenta que en el Renacimiento algunos escultores utilizaban un añadido de cemento para dar mayor longevidad a sus obras decidió experimentar. Billings tuvo éxito ocho años más tarde, inventando un aditivo lechoso que actuaba de catalizador, creando de esta manera un yeso indestructible. Pero había más, este nuevo material era también increíblemente resistente al calor y no es tóxico por lo que se usa en construcción. (De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Perez)
Erna Schneider Hoover y una centralita de teléfonos 
Erna Schneider Hoover y el sistema automatizado de conmutación telefónica
Erna Schneider Hoover se licenció con las máximas calificaciones en historia medieval en la universidad de Wellesley, y más adelante se doctoró en filosofía y matemáticas en la Universidad de Yale. En 1954 comenzó a trabajar como investigadora en los Laboratorios Bell en New Jersey en donde creó un sistema automatizado de conmutación del teléfono. Dicho sistema utilizaba una computadora para supervisar las llamadas entrantes y después ajustaba automáticamente la aceptación de la llamada. Esto ayudaba a eliminar los problemas de sobrecarga. El diseño de Hoover todavía se utiliza hoy y fue una de las primeras patentes de software en todo el mundo. Los Laboratorios Bell la nombraron supervisora del departamento técnico, siendo la primera mujer que conseguía dicho puesto.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Bette Nesmith Graham y un frasco de su invento
Bette Nesmith Graham y el Tipp-ex
Bette ejercía de secretaria en Dallas mientras criaba sola a su hijo Michael, que luego se haría famoso con su grupo 'The monkees'. Nesmith nunca se propuso ser inventora, sólo intentaba solucionar los problemas que le provocaba su poca experiencia en mecanografía y taquigrafía. Como su formación de artista le hacía estar acostumbrada al uso de pinturas y tintas, un día intentó crear un producto con el que lograr tapar las faltas de mecanografía que cometía en el trabajo. Tras diversos intentos, elaboró una sustancia blanca que se secaba rápidamente y servía para ello, así que la puso en una botella y se la llevó al trabajo. Cuando cometía algún error extendía la sustancia sobre el papel con un pequeño cepillo y luego volvía a escribir encima. En 1956 convirtió su cocina en un laboratorio, debido a la demanda de sus compañeros y amigos. En 1967 creó su propia compañía, la Liquid Paper Corporation. En 1976, vendió 25 millones de botellas. Nesmith creó dos fundaciones para ayudar a las mujeres a encontrar nuevas maneras de ganarse la vida. Bette murió en el año 80, seis meses después de vender su empresa por 47,5 millones de dólares. 

(De Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Marion Donovan y la patente de su invento
Marion Donovan y los pañales de plástico y desechables
Marion Donovan era una madre joven en la era del “baby boom”. Estaba desesperada por las incomodidades de los pañales de tela e inventó una cubierta plástica para prevenir que los bebés se mojasen con tanta frecuencia y así no cambiarlos tan asiduamente, usando para ello una cortina de ducha. En 1946, comenzó a experimentar con cubiertas impermeables, tela de nylon y por último con un material usado para paracaídas. La patente le fue concedida en 1951. En esa época ya comenzaba a experimentar con el pañal de papel. En un principio su idea no fue muy bien acogida y tuvo que invertir ella misma en su producción. Diez años más tarde ella vendía su compañía por un millón de dólares.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Amalie Auguste Melitta Bentz
Amalie Auguste Melitta Bentz y el filtro de caféSe llamaba Amalie Auguste Melitta Bentz y nació el 31 de enero de 1873 en Dresden, Alemania. Harta de tomar café con posos y de lavar las bolsas de lino que se utilizaban como filtros,  Melitta Bentz empezó a experimentar en busca de un sistema mejor y más práctico. Después de varios intentos descubrió que, si agujereaba un recipiente metálico y lo cubría con papel secante del cuaderno de uno de sus hijos, obtenía un café riquísimo y sin posos. La buena acogida de su idea la llevó a crear su propia empresa y, el 20 de Junio de 1908, consiguió la patente de su invento.
 Katherine  B. Blodgett
Katherine  B. Blodgett y el cristal no reflectante
Katherine fue la primera científica empleada por el laboratorio de investigación de la General Electrics en Schenectady, NuevaYork (1917), así como la primera mujer en doctorarse en física en la Universidad de Cambridge en 1926. Además la Sociedad Química Americana la honró con la medalla Francis P. Garvin. Su investigación acerca de las capas monomoleculares la condujo a un descubrimiento revolucionario: el cristal no reflectante. Blodgett patentó la película y el proceso en 1938 y ha sido utilizado con muchos propósitos incluyendo la limitación de la distorsión en anteojos, microscopios, telescopios, cámaras fotográficas y lentes del proyector.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Rachel Fuller Brown y Elizabeth Lee Hazen
Rachel Fuller Brown y Elizabeth Lee Hazen y el antibiótico anti-hongos
Rachel Fuller Brown fue licenciada y doctora en química por la Universidad de Chicago. Elizabeth Lee Hazen huérfana desde los tres años, estudió en el Missisipi State College para mujeres y luego trabajó durante la Primera Guerra Mundial como técnico de diagnóstico de laboratorio. Ambas combinaron sus esfuerzos con el fin de desarrollar un fármaco para matar varias formas de hongos. Mientras Hazen trabajaba en el Departamento de Salud de Nueva York, Brown en Albany proveía a Elizabeth de todo tipo de bacterias específicas y adecuadas con las que trabajar. Después de meses de investigación e intercambio de información inventaron la nistatina cuya patente lograron el 25 de junio de 1957. La nistatina es usada todavía hoy, bajo diferentes marcas comerciales, para curar infecciones de hongos de la piel y el aparato digestivo. Además también se usa para combatir la enfermedad del hongo holandés en árboles y para restaurar obras de arte dañadas por el agua y el moho. Todo el dinero que Rachel y Elizabeth obtuvieron con la patente (alrededor de 13 millones de dólares) lo invirtieron en una “Corporación de Investigación” no lucrativa. 

(De Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
  Planos de los inventos de Clatonia 
Clatonia Joaquin Dorticus, inventora de una máquina y un método fotográfico
mejorado para la impresión
La afroamericana Clatonia Joaquín Dorticus nació en Nueva Jersey. Mejoró la prensa fotográfica y una máquina para el lavado de negativos. Durante el proceso de impresión de una fotografía o negativo, el producto se empapa en varios baños químicos. El lavado de la impresión neutraliza los productos químicos en cada proceso del baño, para poder controlar exactamente el tiempo en que los productos químicos efectúan una impresión. Clatonia Joaquín Dorticus también inventó una máquina mejorada para el realce de fotografías y una máquina para teñir los lados y tacones de los zapatos. (De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
 Gertrude Elion
Gertrude Elion y la lucha contra la leucemia y el herpes
Nació en Nueva York y a los 19 años se licenció en química con los máximos honores. Tras perder a su padre por el cáncer, decidió dedicarse a la investigación. En 1944 comenzó a trabajar en los laboratorios de investigación farmacéutica Burroughs-Wellcome donde desarrolló investigaciones sobre las purinas, aunque sin tener idea acerca de sus aplicaciones médicas. A finales de los años cincuenta, sin embargo, los desarrollos bioquímicos cambiarían las cosas. En 1954 ya había sintetizado la Mercaptopurina-6 o “purinetol”, la primera medicina importante para luchar contra la leucemia. En 1962 patentó el Imuran, un medicamento que facilita los trasplantes de riñón y que ayuda al cuerpo a aceptar los órganos trasplantados; y también desarrolló el
Zovirax, una droga usada para luchar contra el herpes. A todas estas patentes hay que añadirle 45 más. En 1988, le concedieron el premio Nobel en medicina junto con George Hitchings y Sir James Black.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Edith Flanigen
Edith Flanigen y el refinado del petróleo
Tras licenciarse en química-física inorgánica comenzó a trabajar en la Union Caribde Corporation, identificando, extrayendo y purificando varios polímeros de silicona para ser usados en procesos químicos. En 1956 comenzó a trabajar con compuestos cristalinos que contienen poros de tamaño molecular que se pueden utilizar para filtrar y descomponer partes constituyentes de las mezclas complejas y como sustancias catalizadoras que aceleran las reacciones químicas. El más importante es el Zeolite que se usa para refinar el petróleo. Éste, para poder ser usado, tiene que ser descompuesto en sus partes. Una de esas partes es la gasolina y los zeolitos de Flanigen se usan como catalizadores para obtener gasolina más eficiente, más limpia y más segura.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
 
Beulah Henry y las patentes de algunos de sus inventos
Beulah Henry, la “señora Edison”
Beulah Henry, de Memphis, Tennessee, creó cerca de 110 invenciones y obtuvo  49 patentes. Beulah Henry era considerada, por algunos, la "señora Edison" por su prolífica carrera como inventora. Algunas de las invenciones de Beulah Henry son:
* congelador de helado al vacío (1912).
* el paraguas con diferentes cubiertas de telas de colores (1924).
* la primera máquina de coser sin bobina (1940).
* la 'protografía' - una máquina de escribir manual que hacía cuatro copias de un mismo documento (1932).
* “las esponjas llenas de jabón” para niños (1929).
* la muñeca “Miss Illusion” que tenía ojos que podían cambiar de color y se abrían y cerraban (1935).
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
 Mary Phelps Jacob y las patentes de sus inventos
Mary Phelps Jacob y el sujetador
El primer sujetador moderno que obtuvo una patente fue inventado por Mary Phelps Jacob en 1913, en la ciudad de Nueva York. Mary acababa de comprar un vestido de noche para ir a una fiesta. En aquella época, la única ropa interior existente era un corsé rígido hecho con huesos y madera. Al darse cuenta de que sobresalía de su vestido y era visible a través del tejido de seda, realizó con dos pañuelos de seda y una cinta el anticipo del sujetador moderno. Amigas y familiares le solicitaron enseguida la nueva ropa interior. El 3 de noviembre de 1914 patentó el nuevo sujetador y creó la compañía Caresse Crosby para su producción, pero pronto vendió la patente a la Warner Brothers Corset Company en Bridgeport, por
1.500 dólares, aunque ésta gano 15 millones de dólares en los treinta años siguientes.
(De “Mujeres inventoras” – Raquel Barcos, Eulalia Pérez)
Marjorie Stewart Joyner y la patente de su máquina 
Marjorie Stewart Joyner y la máquina para hacer permanentes
Marjorie Joyner era empleada de la Walker Company cuando inventó una máquina para rizar el pelo que fue patentada en 1928. La máquina de rizar se hizo popular entre las mujeres blancas ya que podían tener rizos más duraderos. Marjorie Joyner se convirtió en una gran figura dentro de la Walker Company, aunque nunca se benefició directamente de su invención.
 Florence Lawrence
Florence Lawrence, inventora de los intermitentes y de la luz de freno
Florence Lawrence fue una inventora y actriz nacida en 1886 en Canadá. Comenzó su carrera en el mundo del cine en 1907. Hizo un buen número de películas para los estudios Biograph. En 1910 cambió de estudios tras firmar un enorme contrato de mil dólares a la semana, algo estratosférico para la época y así se convirtió en la primera gran estrella del mundo del cine. Aquella cantidad de dinero llevó a nuestra dama a comprar un coche. Y luego varios más. Mas no se limitó a conducirlos, sino que también comenzó a hacer mejoras en aquellos que iba comprando. Entre las mejoras que incluyó en sus coches hay dos que siguen vigentes en nuestros días y que son esenciales en nuestra conducción en las masificadas carreteras y calles: el intermitente y la luz de freno. Al principio el intermitente no era una luz, sino algo así como un brazo que se montaba en el parachoques trasero y cuando el conductor pulsaba un botón, se movía indicando hacia dónde este tenía intención de girar. La luz de freno tampoco era una luz, sino una señal de STOP que se mostraba en la parte trasera cuando el conductor frenaba. Una vez más parece claro que el mito de las mujeres y la conducción no tiene mucho sustento histórico
 
Imagen de la diosa Ninkasi sobre un sello-cilindro con escena de bebida:
los comensales ingieren cerveza con unas largas pajasde una gran jarra
(The Metropolitan Museum of Art. Nueva York)
y la cerveza
Las mujeres de Mesopotamia
Muchos más nombres podrían añadirse a esta lista, que posteriormente iremos ampliando. De momento lo cerramos haciendo mención a las mujeres de la antigua Mesopotamia, a quienes se les atribuye la creación de la cerveza. La historiadora, Jane Payton, asegura que si bien es difícil atribuirle el invento a una sola de ellas, las mujeres de Mesopotamia fueron las primeras en desarrollar, vender y consumir cerveza, una bebida que incluso tiene a su propia diosa en Sumeria y se llama Ninkasi.


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