miércoles, 11 de septiembre de 2013

GALOPA CABALLO, GALOPA HACIA LA LIBERTAD


Hocicos babosos rastrean mi existencia,
colmillos afilados intentan desgarrar mi carne,
tenebrosas jerarquías tratan de ahogar mi voz,
voces de dolor y llanto, muerte por inanición.
Hipocresías, credos dogmáticos dicen amar Dios
dejando a sus semejantes muriendo de indigencia,
¿Dónde la justicia? ¿Dónde el amor de Dios...?
Si por amor se da la vida, ¿dónde la diligencia?
Este mundo bello convertido en basurero,
no tanto se necesita de amores divinos,
sino de más justicia e igualdad con los demás,
que hastiado está el amor de engaños y maldad.
Galopa, no dejes de galopar, libertad
hasta caer agotada y vuelta a empezar,
galopa libertad, que cuando tú fallezcas,
otros jinetes por ti galoparán.
En tu bello galopar, anhelada libertad,
estelas vas dejando, huellas en el amar;
eres tan grata libertad, que espero con ansia
verme reflejado como estrellas en la mar.
Galopa justicia, galopa hacia la igualdad,
galopa sin descanso que tus hijos esperan
montar en tu caballo como jinetes de la paz.
galopa con sudores y esperanza de pan...
Joshua
Ayer llegó a mis manos la poesía que acompaña a este escrito, he decir que su belleza captó mi atención aunque describe con crudeza una triste realidad de nuestro mundo actual. Recurrí a mi vieja biblioteca, como en muchas ocasiones hago, para buscar frases dichas por pensadores en las que apoyarme para alzar mi voz contra esta situación. De ella entresaqué estas:
-El hombre justo no es aquel que no comete ninguna injusticia, si no el que pudiendo ser injusto no quiere serlo. (Menadro)

-La ley es una telaraña que detiene a las moscas y deja pasar a los pájaros. (Anacardis)

-La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo. (Platón)
-Las almas superiores no tienen miedo más que de una cosa: De cometer una injusticia.(Amado Nervo).
Pero estas dos llamaron mi atención, pues creo que son las que están siendo utilizadas por quienes pretenden que las personas acepten con resignación esta situación:
Es mejor sufrir una injusticia que cometerla. (Sócrates)
Si sufres injusticias consuélate, porque la verdadera desgracia es cometerlas.(Pitágoras de Samos)
Porque como bien dijo el Abate Galiani:
Toda la educación se reduce a estas dos enseñanzas: Aprender a soportar la injusticia y aprender a sufrir las desdichas.
Y nos recordó Pablo Neruda
El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan.
No son veleidades de mujer, sino sentimientos que desgarran mi alma cada vez que contemplo como los caprichos e intereses de unos pocos van convirtiendo a la humanidad en esclavos suyos. Renunciando a nuestra libertad no sólo nos convertimos en lo que ellos quieren, sino que a la vez nos transformamos en enemigos unos de otros, en post de una engañosa comodidad olvidamos al que nada tiene, desdeñamos su situación, o, cuando menos, miramos hacia otro lado, cerramos nuestros oídos para no oír sus gritos, tapamos nuestra nariz para no percibir el nauseabundo olor de la miseria, y callamos nuestra voz para no gritar contra la injusticia.Ante la evidencia descarnada de los hechos y con cada uno de los protagonistas en un lugar del tablero, solamente queda intentar que como parte de la sociedad busquemos el equilibrio.
Por ello alzo aquí mi voz,contra la injusticia y la desigualdad, y grito:
GALOPA CABALLO, GALOPA HACIA LA LIBERTAD.Airam

martes, 10 de septiembre de 2013

Nunca es demasiado tarde

“Nunca es demasiado tarde para aprender, ni hay edad para ello”. Esta es la frase en la que se pueden resumir las historias de estas personas que hoy recojo aquí. Ellos sólo son un ejemplo de muchas otras, que desde el anonimato, persiguen sus sueños de hacer posible el formarse, el enriquecerse con los conocimientos… en definitiva a prepararse un poco más para vivir su vida de forma activa y no viéndola pasar sentados en la silla.
Nélida Alonso
Nélida Alonso, desde niña tuvo que trabajar. A los 92 años acabó sus estudios de primaria.
Audrey Crabtree
Audrey Crabtree, de Cedar Falls (Iowa), a sus 99 años se graduó en bachillerato, tras tener que abandonar la escuela secundaria en 1932.
Hazel Soares
Hazel Soares, con 94 años, se graduó en Artes liberales en el 2010. La única diferencia entre ella y los demás compañeros de clase eran los 70 años de edad que les separaban.
 Olga Kotelko
“Darse por vencido nunca es aceptable”, eran las palabras de Olga Kotelko para enfrentarse a los nuevos retos que se proponía en la práctica de varias disciplinas deportivas, actividad que comenzó a practicar con 77 años. Cuando falleció, a los 95 años, tenía en su poder más de 500 medallas y 26 records mundiales, todos ellos conseguidos entre los 77 y 95 años.
Billy Jones
A Billy Jones, nacida en Inglaterra en 1924, su edad no le impide vivir maravillosas aventuras. A sus 80 años se lanzó por primera vez en paracaídas. Cuando cumplió 85, voló en planeador. Y en su cumpleaños 90, pilotó un avión tras tomar clases de vuelo en los meses anteriores.
Walter Seton Bunker
Para Walter Seton Bunker las complicaciones de la vida no le han impedido cumplir su sueño. Él comenzó estudios de violín en 1941, mas su alistamiento en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial, le impidieron continuar. Ya no pudo volver a las clases de forma regular, y tras vencer un cáncer de pulmón se propuso terminar los estudios que le faltaban para graduarse en Artes por la Universidad Xavier, de Ohio.
Manuela Hernández Velásquez
Manuela Hernández Velásques, es un claro ejemplo de superación. Sus propias palabras la definen: “La educación nos civiliza. Cada vez que aprendo algo me digo a mí misma: Ahora ya no me van a hacer guaje (tonta)”. A sus 100 años obtuvo su certificado de primaria, aquel que no pudo conseguir en su niñez, cuando su estatura le permitió ponerse a lavar y planchar, pues hacía falta su trabajo en su familia.
 Kimani Maruge
Kimani Maruge, no pudo acabar sus estudios de primaria, sólo la muerte logró impedírselo. Nacido en el Valle del Rift, fue jornalero toda su vida y cuidaba de un rebaño de cabras. A los 84 años comenzó a estudiar en un colegio del oeste de Kenia, con su audífono y su cachaba se cruzaba en los pasillos del colegio con dos de sus nietos. Al parecer, llegó a decir que quería saber leer y escribir para descubrir cuando le engañaban los que pretendían adoctrinarle.
 Hermain Tjiknang
“Es posible que sea viejo, pero no puedo dejar de estudiar”, son palabras de Hermain Tjiknang, quien recogió su titulo por la Universidad de Padjadjaran, en Bandung, capital de la provincia indonesia de Java occidental.
 Allan Stewart
Es lo que debió pensar, también, Allan Stewart, un dentista australiano nacido en 1915, quien durante el ejercicio de su profesión se doctoró en cirugía dental. A los 90 años obtuvo el título de licenciado en Derecho y con 91 años acabó un máster de Ciencias Médicas.
Ellos son unos de los múltiples ejemplos que nos demuestran que la vida, de principio a fin, puede ser una aventura para ir descubriendo nuevos conocimientos y la realización de nuevas actividades. No tiene sentido que nos privemos de explorar algo porque nos sintamos un poco mayores. Siempre hay tiempo para aprender, siempre hay tiempo para empezar. Y nunca es tarde, se tenga la edad que se tenga.



NO TENGO EDAD, TENGO VIDA



Algunos de nosotros envejecemos, de hecho, porque no maduramos.
Envejecemos cuando nos cerramos a las nuevas ideas y nos volvemos radicales.
Envejecemos cuando lo nuevo nos asusta.
Envejecemos también cuando pensamos demasiado en nosotros mismos y nos olvidamos de los demás.
Envejecemos si dejamos de luchar.
Todos estamos matriculados en la escuela de la vida, donde el Maestro es el Tiempo.
La vida solo puede ser comprendida mirando hacia atrás.
Pero solo puede ser vivida mirando hacia adelante.
En la juventud aprendemos; con la edad comprendemos…
Los hombres son como los vinos:
La edad estropea los malos, pero mejora los buenos.
Envejecer no es preocupante:Ser visto como un viejo si que lo es.
Envejecer con sabiduría no es envejecer.
En los ojos del joven arde la llama, en los del viejo brilla la luz.
Siendo así, no existe edad, somos nosotros que la creamos.
Si no crees en la edad, no envejecerás hasta el día de tu muerte.
Personalmente, yo no tengo edad: Tengo vida!
No dejes que la tristeza del pasado y el miedo del futuro te estropeen la alegría del presente.
La vida no es corta; son las personas las que permanecen muertas demasiado tiempo.
Haz del pasaje del tiempo una conquista y no una pérdida.



viernes, 6 de septiembre de 2013

Tus hijos no son tus hijos.



Tus hijos no son tus hijos
Se dice que en cierta ocasión,una mujer que llevaba un niño en sus brazos, le dijo:
“Maestro, háblanos de los hijos” y él respondió:
Sus hijos no son sus hijos.
son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de si misma
Vienen a través de ustedes,
mas no de ustedes
y aunque vivan con ustedes,
no les pertenecen.
Pueden darles su amor,
mas no sus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Pueden
albergar sus cuerpos,
mas no sus almas,
porque sus almas moran
en la casa del mañana,
que ni aun en sueños
les será dado visitar.
Pueden esforzarse
por ser como ellos,
mas no intenten
hacerlos como ustedes,
porque la vida
no marcha hacia atrás,
ni se detiene en el ayer.
Ustedes son el arco
por medio del cual sus hijos
son disparados como flechas vivas.
El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito,
y las dobla con toda su fuerza
a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos.
Ámenlos con libertad
no apaguen el fuego de su hogar,
vivan y dejen vivir,
Así ellos siempre los querrán.Khalil Gibran