El doctor palestino Izzeldin Abuelaish.
El destino se ensañó con el doctor palestino Izzeldin Abuelaish que ha sufrido dos terribles episodios el mismo día y a la misma hora.
A las 16.45 de la tarde del 16 de septiembre moría de cáncer su esposa Nadia. Y a la misma hora del 16 de enero, dos obuses del Ejército israelí impactaban en su casa de Yabalia, al norte de Gaza, provocando la muerte de sus tres hijas y una sobrina.
"La coincidencia de las fechas y las horas no es casual. Tiene mucha simbología", dice este médico en la casa que le ha proporcionado el Hospital israelí Tel Hashomer de Tel Aviv.
Pese a las desgracias o quizás debido a ellas, Abuelaish anuncia ahora su voluntad de entrar en política:
"Cuando un doctor atiende a un enfermo, a veces debe actuar rapidamente para salvarle. Yo siento lo mismo con la realidad. Quiero actuar para cambiarla. Siendo ginecólogo, ayudé a muchas mujeres y ahora quiero ayudar a mucha más gente. Me gustaría ser ministro de Sanidad”.
Abuelaish se convirtió en uno de los tristes símbolos de la ofensiva israelí contra el grupo islamista Hamás en Gaza que finalizó demasiado tarde para él. Concretamente dos días después que los obuses acabaran con la vida de sus hijas Bisan (20), Aya (14), Mayar (15) y su sobrina Nur (17).
Dos meses después, Abuelaish sigue llorando a sus hijas, recibiendo miles de cartas de solidaridad de israelíes y apostando por la paz.
Las zonas del campo de refugiados de Yabalia, de Rafah, de Beit Lahia y de la ciudad de Gaza ofrecían imágenes dantescas, que recuerdan a la destrucción de Grozni, la capital chechena bombardeada.
La magnitud del desastre es especialmente cruda para los más de 3.000 heridos por el fuego israelí y los enfermos, quienes padecen una coyuntura traumática. No es nuevo. Ya lo vivieron casi 300 seres que murieron por falta de atención médica en 2008. El Gobierno israelí -y también el egipcio- les impidió ser tratados fuera de Gaza. Hubo casos sangrantes. Una familia obtuvo al fin el permiso de los israelíes. Tarde. El enfermo había sido enterrado días antes.
Reparte su tiempo entre su trabajo en el Hospital, los fines de semana en su casa aun semidestorzada de Yabalia y los 4 hijos que le quedan y viven con su tío en Gaza.
"Aunque gran parte de la casa sigue destrozada, me gusta dormir en mi cuarto donde me reencuentro con el recuerdo de mi mujer e hijas", afirma añadiendo que aun espera el permiso de Israel para poder introducir cemento en Gaza y reconstruir su casa.
Ataca tanto a Israel como al grupo islamista Hamas que controla Gaza desde hace casi dos años. "El Ejercito israelí ha reconocido que se equivocó al disparar a mi casa y ha lamentado la muerte de mis hijas pero yo pregunto, ¿Dónde está el liderazgo israelí? ¿Livni? Barak? ?Por que no han venido al hospital? ¿A dónde ha desaparecido la sensibilidad y moral?
¿Cuando se darán cuenta que la fuerza militar no soluciona nada?", nos pregunta.
Sigue su monólogo:
"No entiendo porque Hamas no reconoce a Israel ya que es un hecho que esta aquí. No puede seguir diciendo que hay que matar a los seis millones de israelíes. Hay que tener sentido común. Hamas no representa a todos los palestinos.
De igual forma, aunque muchos israelíes insisten que ´no hay pueblo palestino´´ y quieren más ataques y operaciones, no pueden acabar con nosotros.
Los dos bandos deben saber que estamos condenados a vivir uno al lado del otro".
Pero para hacer política hay que presentarse y ganar las elecciones. Según Abuelaish, "Hamas tendrá menos votos. El pueblo ha aprendido la lección. El pueblo de Gaza tiene miedo a criticar a Hamás pero ante las urnas y de forma secreta no les votarán".
Abuelaish trabajaba desde hace un año en el hospital Tel Hashomer donde ahora su hija Shaada, de 17 años, se recupera tras salvar su ojo derecho. Ironicamente antes del ataque, este doctor investigaba la hospitalización de palestinos de Gaza en hospitales israelíes. "Dado el alto número de enfermos palestinos que Israel trata y cura, quería conocer el denominador común, el proceso de curación, etc.. Nunca imaginé que yo y mi familia estaríamos en el otro lado", confiesa. Y añade: "A diferencia de los políticos, los doctores son ángeles".
El doctor palestino Izzeldin Abuelaish,nacio en Gaza en 1955,
sus antepasados tenían tierras donde hoy se levanta el helipuerto de la granja de Shikmim, del ex primer ministro, Ariel Sharon. En 1994, el Hospital Soroka de Beer Sheeva (sur de Israel) le ofreció trabajo "para ser el primer doctor de Gaza", como le dijeron. "Compartiendo vivencias con los doctores y enfermos israelíes, comencé a ver de forma diferente este conflicto.
Con un ojo en el lado palestino y el otro en el israelí. De repente ví que era posible vivir juntos", rememora.
Pese al dolor que le acompañará toda su vida, Abuelaish no varía su mensaje:
Me han matado a mis tres hijas pero intento desconectarme de mi dolor y conectarme a la esperanza.
Prometo convertir mi tragedia en plataforma para la paz y el entendimiento".
De Sión saldrá la ley, de Jerusalén la Palabra del Señor. Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra. [...]
He aquí que yo voy a crear a Jerusalén «Regocijo», y a su pueblo «Alegría»; me regocijaré por Jerusalén y me alegraré por mi pueblo, sin que se oiga allí jamás lloro ni quejido. [...]
Lobo y cordero pacerán a una, el león comerá paja como el buey, y la serpiente se alimentará de polvo, no harán más daño ni perjuicio en todo mi santo monte.
“Siembra vientos y recogerás tempestades”.Qué haría España si Portugal o Marruecos le lanzase misiles.Olvidan rápidamente que la Franja de Gaza es, aunque teóricamente libre, un territorio ocupado.
Olvidan que durante años la Franja de Gaza ha tenido que soportar un bloqueo económico y humano que la ha asfixiado.
Los palestinos de Gaza no son libres de salir de su territorio, ni de importar o exportar. A tal punto que el tráfico de medicamentos y víveres ha sido obstaculizado por Israel durante varios años.
Que la población de Gaza ha sufrido las consecuencias del bloqueo en sus empleos, en su calidad de vida, sin agua potable, sin electridad, sin medios sanitarios.
¿Alguno cree que un diabético puede sobrevivir en Gaza sin luz ni medicinas? ¿O una embarazada? ¿O una persona enferma de cáncer?
Se apreciaba en 2005 miseria. Y se observaban vertederos inmundos.
Pero no sucedía lo que ocurre ahora en las ciudades norteñas de Beit Lahia y Beit Hanún. Las aguas negras emergen por las alcantarillas. Hay 170 estaciones de bombeo de agua y de tratamiento de aguas residuales. No funcionan.
No hay combustible. El suministro de agua, que sabe a sal desde hace años, se ha cortado para el 80% de la población. Es un colapso general.
Hace tres años, se compraba de todo en los supermercados. El día a día es hoy una lucha por la subsistencia. De las 27 fábricas de pan sólo nueve funcionan. 'Las colas para comprar son kilométricas. Esperas cuatro horas para irte a menudo con las manos vacías.
Hamás se hará popular como símbolo de la lucha contra el martirio a la población palestina. ¿Realmente cree Israel que va a terminar con el terrorismo? ¿De verdad es tan inconsciente para pensar que no volverá pero aún más fortalecido, más fanático y mucho más peligroso?
La sabiduría popular ya se lo avisa a Israel:
“Siembra vientos y recogerás tempestades”.
“Queremos recuperar todos nuestros derechos y vivir como en cualquier país y como cualquier ciudadano del mundo“.

Islam dijo que espera que la música "ayude a recordar a la gente el inmenso legado de amor, paz y felicidad que podemos compartir cuando evitamos caer en las inútiles guerras y prejuicios de la humanidad y empezamos a cambiar nuestros modos incorrectos de actuar".












Murcia.......

