domingo, 11 de agosto de 2013

CUANDO CON TUS MANOS COGES UNA AZADA, una larga historia de la humanidad llevas en ellas.


La azada es una herramienta manual utilizada, generalmente,en tareas agrícolas.Se emplea en el campo o jardín para remover pequeñas cantidades de tierra.
Es utilizada para controlar las malas hierbas que crecen alrededor de los árboles o las matas, con ella removemos la tierra,cercana arrancándolas de raíz, para que no ahoguen su crecimiento.
De ella nos valdremos para realizar la labor conocida como EL APORQUE, que consiste en acumular tierra alrededor de los tallos de las plantas a fin de que se afiancen mejor los tallos y se cubran sus raíces para que puedan absorber mejor los nutrientes.
En otras ocasiones, la utilizaremos para crear surcos estrechos y zanjas de poca profundidad para sembrar las semillas.
Aunque hoy está en desuso en las plantaciones agrícolas,por la aparición de otros elementos mecanizados, en nuestro pequeño huerto también la podemos utilizar para realizar una muy necesaria labor para la tierra, es lo que se conoce como ROTURACIÓN, con la que se elimina esa costra que se forma en la superficie del suelo normalmente después de las lluvias y de los riegos intensos, facilitándose la entrada de aire al suelo, muy importante para la vida de los microorganismos y para las reacciones químicas que permitirán la regeneración de la misma y su oxigenación.
Está formada por una lámina, hoy de acero, con el borde frontal cortante relativamente afilado por un lado y un mango de madera para sujetarla.
Tras esta herramienta tan simple y necesaria para el hombre se esconde una larga historia.
Durante el periodo neolítico se dio la primera revolución que transformó la economía humana:
El control del ser humano sobre su propio abastecimiento de alimentos. Los humanos comenzaron a sembrar, a cultivar y a mejorar por selección algunas hierbas, raíces y arbustos comestibles. También lograron domesticar y criar ciertas especies de animales. La recolección dio lugar a la agricultura. La experiencia enseñó a las mujeres, que fueron las principales recolectoras, la conveniencia de arrojar algunos granos al suelo para que allí se reproduzcan. Después se descubrió la utilidad de arrancar o cortar las demás plantas y de depositar los granos en la tierra.
Es en este periodo cuando aparece por primera vez LA AZADA, y durante mucho tiempo, el agricultor contó únicamente con la estaca y la azada como instrumentos con los que trabajar la tierra.
Las primeras plantas cultivadas fueron el trigo y la cebada. Sus orígenes se pierden en la prehistoria y su desarrollo se gestó en varias culturas que la practicaron de forma independiente, como las que surgieron en el denominado Creciente fértil (en la actualidad se corresponde con el Estado de Israel, la FRANJA DE GAZA y Cisjordania, junto con la zona occidental de Jordania y algunos puntos de Siria y Líbano. Sus límites comprenderían desde la antigua GAZA al Sur, hasta la desembocadura del río Orontes al Norte, englobando todas las tierras no desérticas del interior, hasta una profundidad de unos 150 km desde la costa del mar Mediterráneo, hasta algunos kilómetros más allá de la ribera oriental del río Jordán. Las culturas precolombinas de América Central, la cultura desarrollada por los chinos al este de Asia, etc.
Al comienzo del VI milenio las técnicas agrícolas se habían perfeccionado notablemente en la zona del Creciente fértil. Aparecen la azada, la hoz, etc, herramientas para el trabajo de la tierra, el corte de la mies y la limpieza de zonas arbustivas para la siembra. Las primeras azadas eran de piedra con mango de madera. Como las actuales, incidirían de forma oblicua en la tierra, mediante el impulso humano, para abrir hoyos o surcos. Los agricultores podían cosechar más de lo que necesitaban consumir, lo que propició que algunos hombres optaran por especializarse en producir otro tipo de bienes que canjear con los agricultores. Así, tras la cerámica surgió la cestería y luego la elaboración de tejidos. A lo largo del V milenio la cultura de esta zona del Creciente fértil se expandió por Europa, Asia y África. En ella se encuentran los antepasados de las plantas neolíticas más importantes (por ejemplo: el trigo, la cebada, el lino, el garbanzo, el guisante, la lenteja) y las cinco especies de animales domesticados más importantes: la vaca, la cabra, la oveja, el cerdo y el caballo.
A partir de la edad del Bronce, esta zona aglomeró una compleja realidad de culturas, que ha llevado a definirla con el nombre de Cuna de la Civilización.Los primeros arados aparecen hace unos 3.500 años y son una evolución de la azada a la que se añade un tiro, humano y posteriormente animal, para facilitar el volteo profundo de la tierra.
La permanencia hasta la actualidad de muchas de aquellas herramientas en sus estructuras fundamentales es un hecho sorprendente.La mayoría de las herramientas,con la evidente incorporación de piezas metálicas,que se iniciaría débilmente en la Edad de cobre,ya que este metal no mejora la resistencia del sílex, siguió con la Edad de bronce y se extiende y generaliza en la Edad de hierro,el hierro aporta la necesaria dureza a los instrumentos agrícolas lo que les hace muy eficaces, perviven en su integridad y extensión de uso hasta la revolución industrial y la aparición de maquinaria agrícola. Aún hoy, siguen siendo necesarias en tareas secundarias en el medio agrícola industrializado y fundamentales en muchas otras regiones, sobre todo de países pobres y poco industrializados.
EGIPTO. En la antigüedad, lo que hoy conocemos como desierto estuvo cubierto de hierba y había muchos animales como una especie de sabana africana.
Pero el clima se volvió cada vez más seco transformándolo en el desierto de hoy en día. Por esa razón, el pueblo se trasladó de las tierras altas, hacia la ribera del valle del Nilo. En Egipto, la lluvia era un fenómeno extraordinario y excepcional. Cada año, durante la época de las lluvias, se producía la crecida del Nilo, y con esta inundación anual las tierras se llenaban de limo que era lo que hacía fertilizar la tierra. Sin el Nilo, Egipto habría sido seguramente un desierto. Las estaciones del año y la distribución del trabajo dependían de las inundaciones que sufría el Nilo. La primera estación comenzaba en julio con las inundaciones. En septiembre empezaba el tiempo de la siembra y germinación. Y el ciclo terminaba entre finales de abril y el mes de junio con la recolección. El problema se planteaba al ser las inundaciones periódicas, pero no siempre regulares en cuanto a cantidad de agua se refiere. El cultivo de hortalizas y legumbres requería de esa agua en intervalos más o menos estables, lo cual no pasaba con los cereales, trigo y cebada que sí se podían almacenar por más tiempo. El riego de las tierras era imprescindible y el Nilo al no discurrir por todo Egipto sólo inundaba parte del territorio, por eso debían de ser regadas artificialmente. Para las zonas más accesibles se construyeron diques, los cuales también servían para controlar las inundaciones, y para las zonas más alejadas se construyeron canales de regadío. Más adelante, como las inundaciones eran impredecibles, se llegaron a construir las famosas presas que conocemos hoy en día. Los antiguos egipcios ignoraban que la crecida del Nilo estaba provocada por el deshielo de las montañas de Etiopía y por las lluvias de África. Según los antiguos egipcios este fenómeno era obra del dios Hapi.
El limo que dejaba a su paso la crecida hacía al país muy fértil, capaz de producir cereales suficientes para alimentarse y también almacenar grano para los posibles años de malas cosechas, cuando la crecida era escasa.
La mayoría de los egipcios eran campesinos y su vida era muy dura. Debían pagar impuestos que se cobraban en especie, la mayoría de las veces la mitad de sus cosechas.
Los utensilios de labranza que usaban los campesinos eran muy rudimentarios:
     - arado o azada, para abrir la tierra
     - hoz de sílex o metal, para segar el cereal.
La economía como veis era profundamente agraria. Los principales cultivos eran el trigo y la cebada, las legumbres como las lentejas y garbanzos, y las hortalizas (lechugas, ajos, cebollas, etc).
Con el trigo hacían tortas planas o gachas; con la cebada hacían la cerveza, su bebida preferida.
El pan y la cerveza eran los alimentos básicos en la dieta egipcia. Los panes tenían formas diferentes y algunos se elaboraban especialmente para los ritos religiosos, sobre todo para las ofrendas.
Los campesinos podían también disponer de un pequeño huerto con garbanzos, calabazas, puerros, lechugas, cebollas y frutas como los dátiles, uvas e higos, incluso granadas.
Los egipcios tenían gran cantidad de frutas y verduras pero no conocían aún ni las patatas ni los cítricos. El aceite solía ser de sésamo.
En cuanto a la ganadería los campesinos también criaban aves de corral y corderos que sacrificaban durante los días de fiesta. Palomas, patos y gansos completaban su fauna siendo platos muy populares que aparecen representados repetidamente en varias estelas funerarias. Más accesibles al pueblo solían ser los animales cazados muchas veces por ellos mismos como antílopes, gacelas, liebres y otras aves como las codornices e incluso más exóticos como las grullas que después eran asadas, hervidas o guisadas según su propio gusto.
Los bueyes y los toros eran animales sacrificados a los dioses igualmente, su carne era la más apreciada y la más cara para la mayoría de los egipcios por lo que no solía ser un alimento cotidiano.
El Nilo era la vida de Egipto, los hombres cazaban aves en sus ciénagas y pescaban sus peces en los canales y en las marismas con redes o con anzuelo y sedal, sus habitantes dependían de los cultivos de sus tierras inundadas. El Nilo también ofrecía la posibilidad inmensa de su pesca que se hacía con redes o incluso con cañas con anzuelo como os he explicado anteriormente, truchas, carpas y todo tipo de peces frescos o limpios y dejados secar al sol o incluso en salazón representaban un plato exquisito y muy apreciado en sus mesas. Carne, verduras, cereales, huevos, fruta, pescado... Mientras la crecida del Nilo fuera la correcta, la alimentación de los egipcios era bastante nutritiva y variada.
FENICIOS. Detrás del tópico que hace de los fenicios y púnicos grandes mercaderes y comerciantes, las fuentes escritas más diversas subrayan la importancia que la explotación de los espacios rurales tuvo en su economía, como por otra parte sucede en la mayoría de las viejas culturas mediterráneas. Su alimentación se basó principalmente en los cereales y el aceite de oliva. Elaboraban gachas y panes de distintos sabores y formas, hacían queso y endulzaban sus manjares con miel, la apicultura fue otra de sus actividades y su miel exportada. En sus huertos cultivaban hortalizas que junto con las legumbres (garbanzos, guisantes y lentejas) formaban parte de su dieta. Llegaron a tener auténticos vergeles de árboles frutales, comían higos, manzanas, melocotones, granadas, nueces, muchas de estas frutas las introdujeron en otras zonas y también las llevaron secas, así las ciruelas, pasas, dátiles e higos iban en sus cargamentos, también sabemos que comercializaron con aceitunas.
Olivos que crecen en las ruinas del santuario de Poseidón – Poros (Grecia)
GRECIA. Durante la parte más antigua de la historia griega, como se muestra en la Odisea, la agricultura griega estaba basada en cereales: Cebada, trigo, y, menos frecuentemente, mijo.
En realidad, el 90% de la producción de cereal era cebada. Incluso si los antiguos griegos estaban al tanto de que el trigo poseía un mayor valor nutricional, cultivar cebada era más fácil y a la vez más productivo. Se ha intentado varias veces calcular la producción de grano en el Ática (antigua Grecia), pero los resultados no han sido concluyentes. En poco tiempo, la demanda de grano sobrepasó las capacidades de su producción. La poca tierra que tenían para el cultivo explica por qué los griegos formaron colonias en el extranjero, y la importancia que los asentamientos en Anatolia tendrían para el imperio ateniense al controlar las provisiones de grano.
Por otra parte, la tierra griega era ideal para los olivos, que proporcionaban aceite de oliva. La plantación de olivos data de la antigua Grecia. Plantar olivos era invertir a largo plazo: éstos tardan más de veinte años en dar fruto, y dan fruto dos años de cada tres.
Las viñas también sobreviven en tierra seca, pero demandan muchos cuidados. Se plantan viñas desde la Edad del Bronce.
Estas plantaciones base aumentaron con el cultivo de vegetales (col, cebolla, ajo, lentejas, garbanzos, judías) y frutos (higo, almendra, granada). También se producían especias (salvia, menta, tomillo, ajedrea, orégano, etc.), así como plantas semilleras como la linaza, el sésamo y la amapola.
 IMPERIO ROMANO.En los primeros tiempos de Roma se cultivaban principalmente cereales, leguminosas y hortalizas, pero en la época de la expansión republicana e imperial la agricultura incluía, además del trigo (el pan fue siempre la base de la alimentación) los otros dos elementos de la llamada tríada o trilogía mediterránea: la vid y el olivo.
El campesino trabajaba con su familia, en un modelo literariamente idealizado de vida sencilla (base de los valores morales, familiares y públicos, y de la participación en la Res publica (política); pero con la expansión territorial, la continuidad del esfuerzo bélico, que exigía un prolongado servicio militar de los ciudadanos, arruinó las pequeñas explotaciones en beneficio del modo de producción esclavista. En ese sistema se incluía la mayor parte de la producción agrícola, tanto la de los modestos lotes de tierras repartidos a soldados veteranos como los grandes latifundios en manos de la aristocracia senatorial. En la lenta transición del esclavismo al feudalismo, a partir de la crisis del siglo III, se sustituyeron los esclavos por siervos, y el Imperio se ruralizó, pasando las villas rurales a ser centros autosuficientes, en perjuicio de las decadentes ciudades.
Las técnicas agrícolas se basaban en el uso del arado romano, tirado habitualmente por bueyes, y en el sistema de barbecho. Otros aportes fueron la prensas de aceite, algunas técnicas de regadío y de abono.
EDAD MEDIA. A lo largo de la Edad Media europea, surgen importantes innovaciones tecnológicas que aportarán algunos elementos positivos al trabajo de los campesinos. Las principales innovaciones en la agricultura medieval se debieron al mayor dinamismo del modo de producción feudal, que suponía para los siervos un mayor incentivo en la mejora de la producción que para los esclavos. Las Partidas de Alfonso X de Castilla definen a los campesinos dentro de la sociedad estamental como los que "labran la tierra e fazen en ella aquellas cosas por las que los hombres han de vivir y de mantenerse". Este campesinado activo fue la fuerza fundamental del trabajo en la sociedad medieval.
ESCENAS DE LA VIDA COTIDIANA EN EL CAMPO
Imágenes de pinturas de Jean François Millet
"El hombre de la azada"
 "El sembrador"
"Los productores de patatas"
"El Ángelus"El rezo que hacía a las doce de la mañana.
"Las espigadoras"
"El aventador"
ALGUNAS CURIOSIDADES
LA INVENCIÓN DE LA AZADA SEGÚN UN RELATO SUMERIO
Un corto poema escrito en sumerio, conocido gracias a unos manuscritos de inicios del segundo milenio, nos refieren la importancia de este sencillo utensilio: la azada. 
"¡Fue, verdaderamente, el Señor quien hizo aparecer todo lo perfecto! ¡El Señor, que establece para siempre los destinos, antes de sacar del suelo las primicias del país, tuvo cuidado de separar el Cielo de la Tierra y se separar la Tierra del Cielo! para hacer nacer, en la “fábrica de carne”, al jefe (del linaje de los hombres) a Duranki (Nippur) él lleva una estaca y con ella hizo la Azada, y, desde el día siguiente, instituye la Corvea, estableciendo, así el destino. Diseñando los aperos de esta Corvea, Enlil ensalza la Azada: ¡La Azada de oro, con “cabeza” de lasilázuli, soportada por lazos de oro y de plata fina, cuya hoya se parece a una reja de lapislázuli, y la punta a un buey de un solo cuerno aislado sobre un gran terraplén! Tras haber admirado esta Azada, el Señor establece su destino, y, habiéndola coronado con un ramo de plantas la lleva a la “Fábrica de carne” y lo usa para colocar en el molde al jefe (del linaje de los hombres) ¡Fue, en este momento, cuando, ante él,  los hombres se multiplicaron aquí abajo! Mientras Enlil cuidaba de los cabezas negras, los Anunna que formaban su corte, con su mano piadosamente sobre la boca adularon a Enlil con sus aclamaciones y entregaron la Azada a los cabezas negras."
Teniendo en cuenta la concisión del texto, y la dificultad para su traducción, al estar fragmentado, y la comprensión del mismo, debido a la oscuridad y ambigüedad de algunas de sus palabras y giros. De la traducción del mismo que hemos utilizado, podemos extraer estas conclusiones.
Es una especie de himno a la Azada,utensilio básico y fundamental del trabajo de la tierra, y que hace mención a la invención de la azada y el origen de los hombres.
Para traer al mundo a los seres humanos, que formaron las “primicias del país”sus habitantes más antiguos, Enlil comienza por inventar el útil que resulta indispensable en dicha operación creadora, antes de que éste pasase a ser básico para los habitantes de la Tierra: LA AZADA. 
La confecciona a partir de un pedazo de madera (el mango) que completa con una “cabeza”, una “hoja” y una “punta” y que adorna de una manera muy rica y preciosa, con el fin de poner de manifiesto su empaque, llegando, incluso, a admirarse de su creación. Esta azada, en principio, es creada para cumplir con su finalidad inmediata y perpetua: 
El cumplimiento de la corvea, o, dicho de otro modo, de esa primera labor de excavación a la que están obligados los hombres por vocación, por “destino”. Enlil, para demostrar, al mismo tiempo, el carácter indispensable de ese augusto utensilio y consagrar su uso, lo va a utilizar, en primer lugar, para fabricar al primer hombre, extrayendo del suelo, con la azada, la arcilla necesaria e introduciéndola y apisonándola, siempre con la azada,  en su molde. Una vez terminada su gran obra, los otros dioses, conscientes de la importancia que dicho acontecimiento tiene para su propio futuro aclaman a su soberano. Tras ello, y con el fin de convertir a los hombres en trabajadores de la tierra, les transmiten la Azada.
EL MITO DEL HERRERO CELESTIAL
En numerosas mitologías africanas, un herrero celestial desempeña un papel crucial en la preparación del nuevo universo para la humanidad. Por lo general, desciende del cielo. Según los fon de Benin, (del África occidental), el hijo mayor de Mawu Lisa, divinidades creadoras gemelas, era Gu, el herrero celestial. Lo trajo a la tierra, Lisa, el varón, él tiene la forma de una espada de hierro ceremonial  que empuñaba Lisa. Después, Gu recibió el encargo de hacer habitable la tierra para la humanidad, tarea que nunca ha abandonado. Gu enseñó a la gente a trabajar el hierro y a fabricar herramientas para obtener alimento, cubrir su cuerpo y construir refugios. Amma, dios creador del pueblo dogon, hizo el primer espíritu herrero con la placenta de un Nommo, pero como este espíritu no tenía fuego, robó un trozo de sol a los gemelos celestiales Nommo y bajo del cielo en un arca celeste. 
Otros mitos del Sahara cuentan que el primer herrero fabricó una azada con el cráneo de un antílope celestial, Bintu, y después bajo a la tierra para enseñar la agricultura a la raza humana, recién creada.
Este bloqueo de la puerta granero (llamado ta koguru) está tallada con un par de figuras Nommo. Estas simbolizan una fuerte magia y la fuerza espiritual. 
A cada cerradura se le da un nombre de acuerdo con su mensaje, persona, mito, o cualquier anécdota mencionada. Las cerraduras fueron un regalo preciado para las novias jóvenes, y se pasan de generación en generación.
UNA DANZA CON AZADAS
La danza de la escarda, se baila al final de los días de fiesta con pellejas de vino y azadas. Se compone de ocho, doce o dieciséis hombres generalmente, más un capitán o “buruzari”. El capitán lleva un bordón largo con un hierro afilado en la punta. Los demás, azadas. Por cada cuatro armados de azadas tiene que haber un quinto que cargue con un odre hinchado a cuestas, detrás de ellos. En cada lugar del pueblo en que se baila, el capitán debe de bailar primero solo el “zortziko”, mientras que los demás miran. Luego lo bailan todos a la vez. La parte interesante, que tiene melodía especial, viene a continuación. Al son que toca el tamboril los danzantes golpean el suelo rítmicamente, como si estuvieran escardando, de cuatro en cuatro, cara a cara . Tan pronto como empiezan a trabajar, el de la “zagüía” se mete en medio de los cuatro y estos pegan con los mangos de las azadas sobre el odre hinchado. Después, los de las azadas se vuelven al otro lado y se encuentran que también hay allí uno que lleva “zagüía”, y le golpean. Con esto se da a entender que la fiesta se acaba y que al fía siguiente cada cual debe volver a su trabajo.
LA AZADA COMO JUEGO Y DEPORTE
Tiro de la azada
Juego popular en que la azada se tiraba entre las piernas, colocando los brazos a la espalada y sujetando la azada con las dos manos en la posición inicial de lanzamiento. Las piernas en posición abiertas, pero más adelantada la pierna correspondiente al brazo con el que se lanza, para evitar golpearse el tobillo. Se tenía que lanzar lo más lejos posible y que además se clavara en el suelo.
Hoy, en diferentes puntos de España, se celebran competiciones de lanzamiento de azada, aunque en algunos casos las reglas no siempre son las mimas, pueden variar según el lugar en donde se celebre el campeonato. Pero la raíz de todos ellos se encuentra en aquel juego aragonés. Como se puede ver en la foto, no es una competición reservada solo para hombres, las mujeres también participan en ella.
LA AZADA UTILIZADA COMO IMAGEN
En China se utilizó para configurar una moneda que circuló como medio de pago. Anzang (China). 700-476 a. C.
Una interesante talla que presenta a un campesino con una azada y una cesta a sus pies. La pieza parece tallada en un solo bloque de marfil a no ser por la azada que es móvil y se puede quitar. A pesar de ser relativamente pequeña, 8.5 cm. de alto (más unos 2 cm. de base), tiene interesantes detalles de tallado, tanto en las vestimentas como en la armonía del volumen logrado. Posee una base de madera tallada en la forma de la pieza, esta base, se ve que ha sido pegada a otra para darle un poco mas de altura al okimono. Da la impresión de ser una talla del período Meiji algo que es reforzado por lo interesante del rostro que se aparta de los modelos usuales.
LA IMPORTANCIA DE LA AZADA.Por todo lo expuesto,cuando haces el gesto de asir con tus manos una azada,llevas en ellas casi la totalidad de la historia del ser humano.Este modesto instrumento agrícola,que poco ha cambiado en su forma y estructura desde sus orígenes,debe merecer todo tu respeto,él significa la dignidad del trabajo del hombre.Un solo consejo queda reflejar en estos momentos.
Tu jardín agradecerá un repaso mensual con la azada mostrándose más bello y sano. Esta operación permitirá, en primer lugar, eliminar las malas hierbas que aparecen cada vez con más frecuencia entre los macizos y el resto de las zonas plantadas, y los ejemplares muertos o enfermos, que suelen atraer caracoles y babosas además de a innumerables insectos. Además te ayudará a ablandar el suelo, endurecido por la acción del sol y los riegos cada vez más frecuentes, mejorando su calidad.


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